Micah P. Hinson

19 de gener de 2007. Festes de Sant Sebastià (Palma)
1 de juny de 2005. Teatre Lloseta

MICAH P. HINSON (+ Will Johnson)

Micah P. Hinson es punto y aparte. La publicación de su segundo disco largo ("Micah P. Hinson And The Opera Circuit") ha rendido a sus pies (¡de forma unánime!) a crítica especializada y público, sin disidencias. Casos como el suyo no suceden todos los días. Pero es que él es todo un caso. Nacido en Memphis hace un cuarto de siglo y criado en Texas, firma una biografía de perro apaleado, resucitado, apaleado y así sucesivamente, tremendamente seductora para la prensa que busca el titular inmediato. Pero no nos dejemos intimidar por las páginas de sucesos y chismorreos, y certifiquemos, bien alto y claro, que estamos ante una muy firme realidad de la americana, la gran revelación de 2006 de la facción indie-trovadoresca del rock estadounidense. Sus letras se despeñan por un vertiginoso barranco de emociones, son postales del lado oscuro del corazón deliciosamente orquestadas y magistrales en su reformulación sonora de las raíces.

Uno de los tres grandes ídolos musicales de Hinson es Will Johnson, el líder de Centro-matic y South San Gabriel (los otros dos son John Denver y Brian Wilson). Con los primeros, Johnson factura rock neoclásico de energía tensa, apenas contenida, y el verbo críptico. Con los segundos da salida a su cara más tranquila, la del pop-folk de cámara. Que Will sea telonero de Micah no sólo significa que éste verá cumplido uno de sus sueños. También va a hacer posible la degustación en el mismo escenario de dos platos de calidad suprema, una detrás del otro. Tampoco es un caso que suceda todos los días. Pero es que Will también es todo un caso. Porque se trata de uno de esos músicos de músicos (si le preguntan a Patterson Hood, de Drive-By Truckers, estará de acuerdo) que despierta profunda admiración entre los colegas de gremio. Uno de esos que cuece su discografía a fuego lento (diez años lleva al frente de Centro-matic), sin una mala canción, sin una innecesaria concesión. Un doble cartel que es puro bocato di cardinale.

MICAH P. HINSON AND THE OPERA CIRCUIT

La vida tiene la extraña costumbre de nunca comportarse exactamente como habíamos planeado; incluso cuando parece que lo va a hacer, lanza una bola curva para desequilibrar las cosas. Algunos lo llaman karma, otros lo llaman suerte. Después de una serie de años turbulentos al final de su adolescencia, 2004 catapultó a Micah P. Hinson. Pasó de ser un joven skater sin suerte a componer uno de los discos de debut recibidos con más entusiasmo de ese año, "Micah P. Hinson And The Gospel Of Progress" (que entró en numerosas listas de lo mejor de 2004, entre ellas las de "Uncut", "The Independent" y "Time Out"). A partir de ahí, empezó a girar con Iron & Wine, The Earlies, Devendra Banhart, Smog y, más recientemente, ha sido invitado a un tour en el Reino Unido con KT Tunstall y Richard Hawley. "¡Me resulta extraño pensar que el montón de drogas recetadas que estaba tomando durante la grabación y promoción de ese disco fuese mucho menor que la que los chicos y chicas de la prensa pensaron y escribieron!", cuenta Micah. "En ese momento había encontrado la forma de salir de esos grandes vicios. Se habían convertido en algo aburrido, que al final sólo sirve para hacerte débil a ti y a tu alma, y de ninguna de las maneras merece la pena. Pero justo cuando había descubierto esa pequeña verdad, los dioses me enviaron un poco de suerte lúgubre y mi vida torció hacia la izquierda, en vez de hacía la derecha".

Ese repentino giro de los acontecimientos fue, sin duda, una de esas bolas curvas que lanza la vida. Después de celebrar "La Noche de Burns" de 2005 ** ("algo bastante raro si lo haces en Abilene, Texas") un "muy animado" amigo de Micah le dio un fuerte golpe en su región lumbar. "Me quedé paralizado por un momento, pero aspiré y volví a la vida". Sin embargo, "durante las siguientes semanas la presión se hundía en mi espalda y casi no podía permanecer en pie. Estaba encorvado y con un dolor constante". Con una inminente gira europea en la primavera de 2005 para presentar el EP "Baby And The Satellite", Micah explica que "tuve que volver a subirme al caballo y cabalgarlo de nuevo. Era como tener que compartir cama con una amante fea y vieja, mi dosis eran 40 miligramos de codeína (un opiáceo), 100 de soma (un relajador muscular), 2 de Xanax (un antiansiolítico), 400 de Neurontin (para que no me volviera chiflado) y unas cuantas medicinas más, y eso durante cada día de mi existencia". Irónicamente, Micah se encontró de regreso a las drogas recetadas de las que había sido adicto antes de "...The Gospel Of Progress”, pero bajo circunstancias muy diferentes.

Sin ser consciente de la gravedad de su lesión de espalda, los dos meses que pasó en la carretera empeoraron su estado hasta llevarlo al límite. De vuelta a Estados Unidos, Micah ingresó a toda prisa en un hospital para operarse de la espalda. "Estuve internado varias semanas, no pude darme la vuelta hasta que pasó más de un mes, iba con andador y llevaba un corsé que no tenía nada que ver con el de la portada de “... The Gospel Of Progress”. Para ducharme lo hacía sentado en una silla porque casi no podía mantenerme en pie. Hasta meaba sentado. Básicamente, una pesadilla viviente".

"El motivo por el que explico todas estas cosas es porque quiero que veas y leas donde estaba mi vida cuando empecé y acabé este nuevo disco. Hice la mayoría de grabaciones sentado en mi casa, en los momentos en que podía dejar de estar postrado en la cama. Los amigos vinieron a Abilene desde todas las partes". Eric Bachman (Archers Of Loaf, Crooked Fingers) echó una mano y se encargó de los arreglos de cuerdas y vientos, mientras que H. Da Massa, que ya había estado con Micah en la etapa de "...The Gospel Of Progress" y en giras previas, viajó desde Manchester (Inglaterra) para tocar la armónica. La nueva banda fue bautizada como "The Opera Circuit".

Las once canciones que forman "Micah P. Hinson And The Opera Circuit" son algo auténtico, verdadero. Documentan a un grupo de amigos pasando el rato en polvorientos atardeceres veraniegos mientras crean la música más bella y sincera. Este método de trabajo se ha traducido en un sonido realmente íntimo y cálido: el de esos esos grillos en la hierba durante el inicio de la nana de porche delantero "Seems Almost Imposible" (una intimidad "que se sienta en tus rodillas", reminiscente del "The Texas Campfire Tapes" de Michelle Shocked), ese silbido en la balada de pradera “She Don’t Own Me” o el doloroso anhelo de "Drift Off To Sep" (donde Micah canta: "¿Cuándo tú duermes, qué ves, un millón de estrellas que deseas o sólo a mí?"). Por su parte, las canciones más contundentes del disco, con la banda a pleno rendimiento, como "Letter To Huntsville" y esa bestia épica titulada "You’re Only Lonely", suenan como si salieran disparadas de una intensa jam session en un sótano. Aunque tal vez la cima del álbum sea "Don’t Leave Me Now", la hermosa balada fúnebre que lo cierra conducida por un piano (en la que dice: "Descubrí la palabra divagar y me sentí como en casa").

Aunque el álbum se ha construido con capas de instrumentación, entre ellas se ha filtrado un especial sentido del espacio que permite brillar a la agrietada pero cálida y estupenda voz de Micah, y también a su madura forma de escribir. Ambas se convierten en presencias muy reales. Debe tenerse en cuenta que este asombroso talento sólo tiene 24 años de edad. El nuevo trabajo es un poco más áspero en sus aristas y bordes que su predecesor, pero su corazón late con más fuerza y más honestidad. Eso nos conduce hasta el inicio de este escrito y al comentario sobre las bolas curvas de la vida. "Mirando hacia atrás, siento que ha sido algo especial. El que yo estuviese fuera de servicio físicamente y que estos amigos vinieran hasta aquí para crear esa música tan bella que no existía antes de su llegada...". Tal vez, al final la vida no sea tan mala...

** "La Noche de Burns" (o Burns Night) se celebra en enero de cada año, en honor del poeta nacional de Escocia, para conmemorar su nacimiento. Se recuerdan las obras del poeta (canciones y prosa), se brinda, se come y se bebe, y se bailan danzas típicas.