Laura Veirs

3 de desembre de 2006
Teatre Lloseta

LAURA VEIRS & The Tortured Souls

Tiene sentido. De hecho es bastante lógico que si te encuentras en el desierto de Takalamakan (que traducido significa "podrás entrar, pero nunca salir"), en el noroeste de China, en una expedición geológica, con una guitarra de 5 dólares, te dé por escribir canciones. Así fue como Laura Veirs comenzó un camino que aún no ha podido abandonar, y del que, por el bien de muchos, esperamos nunca pueda salir.

Nacida en Colorado, padre y madre profesores, amantes del folk y la música clásica, siempre fue animada a expresarse artísticamente. Tras probar con la pintura y la fotografía, no sería hasta los 19 años cuando empezó a mostrar interés por la música, y aprendió a tocar la guitarra. Al poco de empezar, un amigo le descubrió Bikini Kill, Sonic Youth, y otras bandas en la onda más noise/punk, y no tardaría en convencer a otras tres amigas para montar una banda emulando a sus nuevos ídolos. Gracias a esto, dejó de lado sus estudios de geología y chino, dando la espalda a su futuro como traductora, diplomática, geóloga o cualquier otra profesión poco relacionada con su actual ocupación. Tras la universidad, decide trasladarse a Seattle, donde comienza la carrera de Laura Veirs, tal y como la conocemos hoy.

Gracias a una demo grabada en el cuatro pistas de un amigo, decorada con cinta de embalar y una biografía en su interior empezó a moverse en los círculos underground de la ciudad, donde coincide con algunos de los músicos que ahora son miembros de su banda, incluido el productor / batería Tucker Martine.

Tras un par de discos autoeditados, Bella Union (UK) les ficha en 2002 editando Troubled By The Fire, y en 2003 Carbon Glacier, con el que la prensa especializada británica cayó rendida a sus pies. Mojo y Uncut lo encumbraron como uno de los mejores discos del año.

En agosto de 2005 Nonesuch edita el último trabajo de esta chica de frágil apariencia y curioso pasado, el encantador Year Of Meteors, un trabajo concebido como un disco de una banda, en lugar del habitual enfoque como álbum de cantautor.

Arreglos preciosistas y canciones emocionantes, que consiguen transmitir todo el encanto de esta creadora de sueños sonoros, a medio camino entre una visión personal del alt-country, y una caricia acústica de las más dulces melodías que jamás hayan atravesado tus tímpanos.

Cuando oyes por primera vez las canciones de Laura Veirs, un torrente de emociones recorren tu piel como un escalofrió que te hace sentir especial. Sabes que has caído en una tela de araña de la que no quieres escapar, y tan solo esperas que nada te impida seguir disfrutando de tu cautiverio.