6 d’octubre de 2000
Sala Sonotone, Palma
De entre las soleadas playas del sur y los desfiladeros del norte llegan los Beachwood Sparks con un sonido que sólo puede ser creado por aquellos que han vivido toda su vida bajo el sol de California. Música hecha con el corazón, llevada por el viento del desierto a todas las almas sedientas.
Con una honestidad e impecabilidad poco frecuente en nuestros tiempos, Beachwood Sparks empiezan donde lo dejaron Flying Burrito Brothers y Buffalo Springfield. Pero no te equivoques, esto no es un simple eco del pasado sino una nueva voz bien empapada de las formas clásicas. Y a pesar de que éste es su primer álbum no hay nada naïf en él. Esta música suena como la puesta de largo de una banda que se ha pasado años sacando brillo a sus canciones para que deslumbren como el último rayo de sol antes de tocar el mar.
Aunque llevan juntos relativamente poco tiempo estos chicos llevan años metidos en la música. Sus biografías son tan diversas como largos son los veranos californianos. El bajista Brent Rademaker formaba parte de Further, cuyos discos en Creation y en Christmas records (el sello de Brent) fueron decisivos para dar forma a la escena indie rock de la zona. Chris Gunst, cantante y guitarrista, también estuvo una temporada en Further mientras perseguía sus ambiciones post-rockeras en Strictly Ballroom. Farmer Dave Scher, teclista y slide, trabajó con Chris en la quasi-legendaria college radio de Los Angeles KXLU. El batería Aaron Sperske también toca en los Lilys.
Con un 7" para el Club del Single de Sub Pop, otro para el de Bomp y otro para el de Houston Party sientan las bases de su música a partir de la countryzación de hermosísimas canciones pop. Su álbum de debut , “Beachwood Sparks”, nos los presenta desarrollando sus influencias hasta el límite, exprimiendo todas sus posibilidades con maestría y llevándonos por unos senderos que no habían sido explorados desde que Gram Parsons nos los mostró hace muchos años.
Así que ahí lo tienes. Ponte el disco y dejate llevar. Olvida las trivialidades de tu mundana existencia y deja que los Beachwood Sparks te transporten. Viaja a la California del Sur que la mayoría de californianos del sur ya han olvidado que existe, la baja California donde lo único que es de plástico son los tenedores para el picnic.